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diciembre 22, 2011

Sobre las inteligencias humanas

Somos seres complejos, sin duda, tan complejos que poseemos de serie, según Howard Gardner, varias formas de inteligencia: lingüística, lógica-matemática, musical, espacial, corporal-cinética, inter e intrapersonal y naturalista. Alguna más que otra hay que trabajarla y desarrollarla para llegar a ser personas plenas y poder rendir al máximo en beneficio propio y de la sociedad. 

¿Cómo trabajarlas? Hoy en día hay muchos recursos que nos pueden ayudar en desarrollar las distintas formas de inteligencia de forma presencial, a través de cursos, seminarios, etc., online, sea realizando un curso, sea simplemente usando las nuevas tecnologías de la información, como blogs, redes sociales, aplicaciones, etc. He aquí unas pistas sobre el tipo de inteligencia en la que inciden ciertas TICs, en forma de un interesante mapa mental que han ideado en TotemGuard, el blog de recursos TIC para profesores. 



El artículo completo:

Mapa Conceptual: Recursos TIC para desarrollar las inteligencias múltiples de Howard Gardner

diciembre 13, 2011

Síncrono o asíncrono, esa es la cuestión...

Lo dije en G+ y en una entrada de hace un mes en mi blog (Ser es conocer...) que el futuro de la formación pasa necesariamente por el e-learning. Sigo pensándolo con la misma fuerza y convencimiento. Además, esta mañana antes de empezar la jornada he leído un artículo que puede servir de corolario a esta idea, ya que deduce lógicamente el porqué de esta conclusión en un lenguaje común (el inglés diría "in layman´s terms", en términos laicos, para el entendimiento general). Es imposible explicarlo mejor y de una manera más sencilla. 

El título del artículo es "Face-to-face is for special occasions" - El cara a cara es para ocasiones especiales y en su explicación de parte de el uso de la... tele, sí, de la tele, un chisme que ha revolucionado nuestra forma de acceder a la información y que  todo el mundo tiene en su casa (salvo algún detractor que lo sigue llamando la caja tonta... No vamos a entrar en el debate de que si esta "caja" es buena o mala. Sigo pensando que como todo en esta vida, algo es bueno o malo según el uso que le des y la cantidad en la que lo consumes...) Vemos conciertos, teatro, deporte en la tele y en diferido porque en directo sería inviable por su alto coste, falta de tiempo y el desplazamiento que suponen. Y aún así nos falta tiempo para ver algún programa de interés. Si lo pensamos, nuestro "consumo" de mass media es asíncrona, supeditado al control del tiempo del que tenemos a disposición, mientras que el "cara a cara" se reserva para momentos especiales y de ahí el título del artículo. 

Lo mismo pasa con la formación: en la modalidad online podemos acceder a la información cuando y cuanto nos permita el tiempo que tenemos a disposición y si queremos entrar en contacto (cara a cara) con la gente,  tenemos a disposición herramientas como el chat, livestream, videoconferencias por Skype o la quedada de G+ para hacerlo. Es una manera de compaginar vida laboral y formación, la solución perfecta para los tiempos ajetreados en los que vivimos. Eso sí, hay que querer hacerlo y tener la inquietud de formarse, ya que es un esfuerzo más en el día a día y el que no siente la pasión por saber más, no se molestará en renunciar al partido de fútbol en la tele o en el bar por conectarse a algún aula virtual, aunque sea para chatear... 

Con el e-learning hoy estamos ganando la batalla del tiempo y somos más ricos que ayer.



diciembre 12, 2011

¿A qué esperas para fracasar?

Este artículo que se basa en el libro "¿A qué esperas para fracasar?" (sugerente título) nos muestra la manera de pensar sobre el error en la cultura europea, y no sólo a nivel empresarial. El ensayo-error es necesario y útil para afianzar el emprendedurismo y el optimismo del que se atreve a pisar estos caminos. Hay una metodología de la enseñanza que se llama "aprender haciendo" a través de la que se adquieren conocimientos y destrezas a la vez, pero no menciona que el error pueda acompañar en el "mientras" del "hacer" y cómo ahuyentar el miedo de su compañía. 

Lo positivo del error es que es el principio del éxito.

¿A qué esperas para fracasar?

noviembre 19, 2011

Ser es conocer...

Hace pocos días acabé el curso online de tutor de teleformación y me he quedado con la grata sensación de haber aprendido muchísimas cosas útiles y desempolvado conocimientos que tenía olvidados y a los que les he sacado más brillo que nunca poniéndolos en nuevos contextos... Pero sobre todo, he constatado por enésima vez que el conocimiento es un bien inmaterial que se consigue con esfuerzo y empeño, esto último sobre todo si el tiempo aprieta. Si el esfuerzo es secundado por una buena plataforma electrónica, un buen contenido formativo y un buen tutor, se transforma en una especie de placer, el de descubrir nuevas nociones que disparan tu mente y se quedan para siempre, dejando la huella inequívoca del aprendizaje significativo. Eso a nivel de tu inteligencia intelectual, porque al mismo tiempo, tu otra inteligencia, la emocional, está viviendo un auténtico secuestro: el nivel de endorfinas se dispara con el placer de las nuevas adquisiciones intelectuales, porque les ves la utilidad y las encajas en tu "saber estar" y "saber hacer". Porque con cada curso que haces, cada libro que leas o cosa que aprendas, algo cambia en ti, te enriqueces por dentro para que seas y actúes mejor. Sin embargo, el conocimiento es transgresor, no mejora sólo la parcela de tu vida para la que necesitabas tenerlo, la profesional, por ejemplo, sino que acaba influyendo en otras también, porque te abre nuevas perspectivas para que crezcas como persona, más humana, más feliz... Es lo que tiene el aprendizaje significativo en una mente abierta a la novedad y al cambio, porque, tal y como lo dijo Einstein con toda la razón, "la mente es como un paracaídas, que sólo funciona cuando se abre"... 

Lo que pretendo con este post es hacer una apasionada defensa de la formación y educación, en lo que esté en  manos de cada uno de nosotros. No quiero politizar el tema refiriéndome a la situación complicada que se está viviendo en este ámbito. Sólo quiero decir que hay muchas maneras de incidir en nuestra formación, sin esperar que nos la den (y gratis es mejor que pagando, claro!), porque hay algo que cada uno de nosotros puede hacer (y eso sí que es gratis!): seguir creciendo profesional y personalmente cada día un poco más, leyendo e informándonos de aquello que nos haga mejores en todo lo que emprendamos. Sólo hace falta despertar el hambre de saber y constancia, y llegará el día en el que el hambre será tan fuerte que no querremos parar... así que ¡perdámonos por los caminos del conocimiento y abramos nuestros paracaídas sin miedo!